jueves, 22 de noviembre de 2012

Comenzamos


Una vez más, hijo mío, me lleva este mar, testigo de mis erráticos pasos y que, ahora, te conduce a ti hacia tu primer exilio.... Estés donde estés, querrán  hurgar en tu piel y en tus plegarias. ¡Guárdate de halagar sus instintos, hijo mío, y guárdate de doblegar a la muchedumbre! Musulmán, judío o cristiano, que te tomen como eres o que prescindan de ti. Cuando la mente de los hombres te parezca estrecha, piensa que la tierra de Dios es ancha y anchas Sus manos y Su corazón. No dudes nunca en alejarte allende los mares, allende todas las fronteras, todas las patrias, todas las creencias.



Amin Maalouf
León el Africano (1986)